El gobierno japonés está acelerando la preparación de un sistema de socorro médico ante ataques armados en medio de un panorama de seguridad internacional que cambia rápidamente, como el desarrollo de armas nucleares y misiles de Corea del Norte y la guerra entre Estados Unidos e Irán. En particular, llama la atención su plan de establecer una oficina de secretaría dentro del Instituto Nacional de Gestión de Crisis Sanitaria (JIHS) este año y construir un equipo de socorro que pueda ser desplegado inmediatamente para resolver la debilidad existente de "falta de mando".
El Ministerio de Salud, Trabajo y Bienestar de Japón anunció el 19 de este mes que reorganizará la composición de los equipos de socorro y el sistema de despliegue para proporcionar apoyo médico rápido en caso de ataques armados extranjeros u otras emergencias. El ministerio planea establecer una oficina de secretaría dentro del Instituto Nacional de Gestión de Crisis Sanitaria (JIHS) antes de finales de año.
Esta medida se basa en la Ley de Protección del Pueblo. Actualmente, los miembros del equipo de socorro no están definidos y tampoco existe una organización de mando que coordine su despliegue. Esta vulnerabilidad ha generado preocupaciones continuas de que la respuesta médica podría retrasarse en caso de emergencia.
La oficina recién establecida será responsable de crear una lista de equipos de socorro compuestos por médicos y enfermeras que serán desplegados en el terreno en caso de emergencia, así como de asegurar los equipos médicos y de socorro necesarios. Los equipos de socorro serán responsables de trasladar a pacientes hospitalizados, mujeres embarazadas y otros a través de rutas aéreas y marítimas fuera de las zonas afectadas, o proporcionar atención médica en puntos de transporte como aeropuertos.