En medio de un resurgimiento de casos de COVID-19 en China, se ha registrado que uno de cada cinco pacientes con síntomas similares a la gripe dio positivo en la prueba de COVID-19, lo que ha aumentado la tensión en las autoridades sanitarias.
Según datos publicados por el Centro Chino de Control y Prevención de Enfermedades, la tasa de positividad del virus COVID-19 entre pacientes con síntomas similares a la gripe reportados en la cuarta semana del mes pasado (20-26 de julio de 2026) alcanzó el 20.3%. Esta cifra aumentó 4 puntos porcentuales en comparación con la semana anterior. Con la tasa de positividad aumentando significativamente en apenas una semana, los analistas señalan que la tendencia de rebrote de COVID-19 en China no es prometedora.
La cifra del 20.3% significa que uno de cada cinco pacientes con síntomas similares a la gripe ha sido diagnosticado con COVID-19. Esto presenta un patrón claramente diferente al de un brote estacional de gripe típico, lo que ha generado preocupación entre expertos en enfermedades infecciosas. Sin embargo, las autoridades chinas han evaluado este patrón de brote como de nivel intermedio, enfatizando que se trata de "fluctuaciones periódicas habituales" en un intento de restar importancia a la gravedad de la situación actual.
Se ha identificado que la principal variante responsable de la propagación de COVID-19 en China es la NB.1.8.1. Esta variante muestra la tasa de prevalencia más alta actual y es el centro de la epidemia. En particular, por regiones, la tasa de positividad de COVID-19 es notablemente alta en el sur de China, y por grupos de edad, es especialmente elevada en la población de 15 a 59 años, lo que refleja los aspectos específicos de la situación actual.