El Senado francés aprobó el 21 de julio de 2026 (hora local) un proyecto de ley que prohíbe completamente el uso de redes sociales a menores de 15 años, inaugurando así la era de la "mayoría de edad digital" más tempranamente en Europa. Se trata del segundo país en restringir por ley el uso de redes sociales por parte de menores, después de Australia, y de la medida más contundente en Europa, que se espera que tenga un impacto significativo en las políticas de protección digital de jóvenes en todo el mundo.
Se prevé que este proyecto de ley también sea aprobado por la Cámara de Diputados. Una vez que entre en vigor definitivamente, a partir del 1 de septiembre, cuando comience el nuevo curso escolar, los menores de 15 años no podrán crear cuentas en redes sociales. Para cerrar las cuentas existentes, las plataformas de redes sociales deberán implementar un sistema de verificación de edad aprobado por el organismo de protección de datos personales de Francia durante un período de gracia de cuatro meses. Anne Le Hénaff, ministra francesa responsable de Inteligencia Artificial, declaró que esta medida refleja que "Francia lidera la introducción de la 'mayoría de edad digital' como primera en Europa".
La promoción de este proyecto de ley refleja la firme voluntad del presidente Emmanuel Macron. En abril pasado, el presidente Macron señaló la realidad de que los jóvenes pierden capacidad de concentración por la falta de regulación de las redes sociales, enfatizando que "los hemos dejado en esta 'jungla' y como resultado ustedes han perdido su concentración", subrayando la necesidad de prohibir el uso de redes sociales a menores de 15 años.
Las empresas de redes sociales han expresado su oposición a la medida de prohibición total, pero han indicado que cumplirán con cualquier ley que establezcan los gobiernos de cada país. Se espera que este precedente francés tenga un gran impacto en los esfuerzos de la Comisión Europea de la Unión Europea (UE) para establecer sus propias regulaciones. La Comisión Europea actualmente está trabajando en la elaboración de regulaciones relacionadas y planea revisar la compatibilidad con el proyecto de ley francés.