Un trozo de cohete SpaceX que vagaba por el espacio está previsto que choque contra la superficie lunar apenas unos días después, el 5 de agosto, a la aterradora velocidad de 8.700 km/h.
El 5 de agosto por la tarde, hora de Corea, la región alrededor del cráter Einstein en la cara visible de la Luna experimentará una explosión masiva causada por los escombros espaciales que se desplazan a 8.700 km/h. Este fragmento es la segunda etapa del cohete Falcon 9 de SpaceX que fue lanzado el 15 de enero del año pasado transportando dos naves de aterrizaje lunar. Estos enormes escombros, de aproximadamente 12 metros de largo y 4.500 kg de peso, abandonados en el espacio después de completar su misión, se espera que creen un nuevo cráter de impacto de 27 metros de diámetro y 5 metros de profundidad en la superficie lunar con una fuerza explosiva equivalente a 3 toneladas de TNT.
Este impacto está siendo destacado como un evento que advierte nuevamente sobre la gravedad del problema de los escombros espaciales. Es el segundo caso desde que fragmentos de un cohete chino impactaron el borde occidental de la Luna en 2022. El experto en seguimiento espacial Bill Gray señaló que "estos escombros espaciales que permanecen en órbita lunar se están volviendo cada vez más comunes".
Especialmente notable es que el orbitador lunar coreano Danuri observará de cerca el sitio de impacto, lo que ha atraído la atención mundial. Danuri se aproximará a solo varios kilómetros de distancia apenas 2 minutos antes del impacto de los escombros del cohete para realizar la misión de recopilar imágenes de observación directa del sitio. La sonda exploradora lunar en órbita de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) de Estados Unidos también planea observar simultáneamente las consecuencias del impacto.