「Si no se aumenta el tamaño, no se puede sobrevivir」, con este mensaje de urgencia, la Unión Europea (UE) ha sacado la espada de la gran reforma para el sector bancario que ha estado estancado durante décadas. La Comisión Europea publicó un informe el 17 de julio de 2026 (hora local), diagnosticando que los bancos europeos han sido privados de la oportunidad de crecer debido a las regulaciones excesivamente estrictas de las autoridades y la superposición de las regulaciones domésticas de cada país, lo que les impide competir adecuadamente con bancos extranjeros como los estadounidenses.
Esto se debe a la evaluación de que el sector bancario europeo se ve obstaculizado en su crecimiento por barreras regulatorias prolongadas, ineficiencias y proteccionismo centrado en el estado, quedando rezagado en la competencia global. María Luís Albuquerque, comisaria de Servicios Financieros de la UE, enfatizó la necesidad de reforma, diciendo que 「los bancos de la UE no tienen un tamaño suficiente para competir en los mercados internacionales ni en los mercados internos」.
La situación actual del sector bancario europeo es impactante. Como señala el medio especializado en política Politico, incluso si se suman las capitalizaciones de mercado de los 10 bancos más grandes de la UE, no alcanzan la capitalización de mercado de JPMorgan, el banco más grande de Estados Unidos. Esto demuestra claramente cuán rezagado está el sistema financiero europeo en la competencia global.
Este plan de reforma incluye medidas audaces como la eliminación de barreras nacionales que impiden el nacimiento de megabancos que abarquen toda Europa y la simplificación de la regulación de capital. También incluye la cancelación de planes relacionados con un sistema europeo común de protección de depósitos que no ha progresado durante más de diez años. Esto refleja la fuerte determinación de la UE de lograr dos objetivos: la revitalización económica europea y la adquisición de competitividad global.