La empresa espacial y de inteligencia artificial (IA) estadounidense SpaceX, que se había cotizado en bolsa con gran esplendor bajo las expectativas de los mercados financieros mundiales, ha sufrido un impacto al perder una capitalización de mercado de 1,492 billones de wones (1 billón de dólares) en poco más de un mes, cayendo incluso por debajo del precio de oferta. Después de establecer un récord máximo el mes pasado, ha caído dramáticamente debido a la noticia adversa de la suspensión de los vuelos de prueba de su nave insignia "Starship".
El 16 del mes pasado, SpaceX estableció una capitalización de mercado de 2,64 billones de dólares, convirtiéndose en la oferta pública inicial (IPO) más grande del mundo. Sin embargo, poco más de un mes después, al 17 de julio de 2026, la capitalización de mercado se redujo a 1,61 billones de dólares, evaporando nada menos que 1 billón de dólares (1,492 billones de wones). En ese día, las acciones de SpaceX cerraron a 122,12 dólares, por debajo del precio de oferta de 135 dólares, lo que generó preocupación entre los inversores.
La causa decisiva de esta caída de precios fue una noticia adversa que ocurrió el día anterior. El 17 de julio de 2026, se suspendió repentinamente el decimotercer vuelo de prueba del Starship, la nave insignia de próxima generación de SpaceX. El Starship, un vehículo de lanzamiento ultragigante de 124 metros de altura, se considera el factor más importante para el crecimiento futuro de SpaceX y es un proyecto clave en el que se han invertido 15 mil millones de dólares solo en desarrollo. La noticia de la suspensión del vuelo de prueba sugiere dificultades técnicas en SpaceX y causó una gran decepción en el mercado.
Joe Gilbert, gestor de Integrity Asset Management, analizó el cambio en la psicología de inversión del mercado de la siguiente manera: "Los inversores están adoptando posiciones de aversión al riesgo y el optimismo se está apagando gradualmente, lo que les lleva a reconsiderar el valor empresarial". Esto sugiere que después del esplendor de la cotización inicial, la burbuja se ha desinflado y, con factores de riesgo más realistas en primer plano, los inversores han comenzado a reevaluar el valor empresarial de SpaceX de manera más sobria.