Ante la demora en las negociaciones de seguimiento en el ámbito de seguridad entre Corea del Sur y Estados Unidos, que fue mayor a la esperada, crecieron las preocupaciones. Sin embargo, el Ministerio de Asuntos Exteriores aclaró el 23 que esta situación no constituye una "señal de alerta roja", afirmando que ambos países reconfirmaron su voluntad de impulsar las agendas de seguridad clave.
El 23 de julio de 2026 (hora local), en Manila, Filipinas, un alto funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores que participa en la conferencia de ministros de asuntos exteriores relacionada con la ASEAN, reconoció a través de una rueda de prensa que las negociaciones de seguimiento en el ámbito de seguridad entre Corea y Estados Unidos se están retrasando más de lo previsto inicialmente. Sin embargo, subrayó que "la situación actual no es una en la que se encienda una 'señal de alerta roja'", y añadió que ambos países acordaron reanudar las negociaciones lo antes posible.
El funcionario señaló factores complejos internos y externos como causa de estos retrasos. Específicamente, se mencionó que la demora en la inversión de Coupang en Corea es uno de los factores importantes que afectan la velocidad de las negociaciones. Además, la prolongación de la guerra en Oriente Medio de Estados Unidos y el problema de Ucrania, así como las elecciones intermedias de Estados Unidos previstas para noviembre, se combinaron para dificultar la coordinación de cronogramas entre ambos países.
A pesar de los retrasos, el gobierno coreano continúa esforzándose por avanzar en las agendas de seguridad clave. El ministro de Asuntos Exteriores Cho Hyun se reunió con la subsecretaria de Estado estadounidense Allison Hooker en Manila el 22 de julio (hora local) para discutir cuestiones importantes. En esta ocasión, el ministro Cho instó enfáticamente al rápido avance de negociaciones de seguridad altamente sensibles, como la enmienda del Acuerdo de Cooperación en Energía Nuclear entre Corea y Estados Unidos y el desarrollo de submarinos propulsados por energía nuclear. Esto demuestra la firme voluntad del gobierno coreano de impulsar la cooperación en seguridad inicialmente prevista sin vacilar a pesar de los retrasos.