Estados Unidos está aplicando presiones sin precedentes contra organizaciones cibercriminales extranjeras que han defraudado a ciudadanos estadounidenses por al menos 10,000 millones de dólares e implicadas en explotación sexual infantil.
El Departamento de Estado estadounidense anunció el 23 de julio de 2026 (hora local) restricciones de visado dirigidas a individuos y sus familiares directos vinculados a ciberdelincuencia, fraude y explotación sexual dirigida a ciudadanos estadounidenses. El secretario de Estado Marco Rubio, en un comunicado, apuntó directamente hacia las organizaciones de estafa chinas, afirmando que "los cárteles transnacionales chinos defraudaron a ciudadanos estadounidenses con un mínimo de 10,000 millones de dólares solo en 2024". El secretario Rubio enfatizó la gravedad del delito, particularmente señalando que los delincuentes en el extranjero han dirigido niños estadounidenses como objetivo para explotación sexual y extorsión.
Esta medida demuestra el alcance y la severidad de las sanciones al incluir a los familiares directos de individuos que participan en actividades ilícitas como sujetos potenciales de restricción de visado. El secretario Rubio explicó el trasfondo de esta restricción de visado, criticando fuertemente que "estas organizaciones criminales están destruyendo los hogares estadounidenses y el futuro de los niños". El daño financiero de 10,000 millones de dólares ocurrido en 2024 y la explotación sexual infantil brutal evidencian claramente el poder destructivo del crimen.
El gobierno estadounidense ha realizado esfuerzos de respuesta multifacética contra estos delitos transfronterizos. Un día antes del anuncio de restricción de visado, el 22 de julio (hora local), el secretario Rubio celebró conversaciones en Manila, Filipinas, con el ministro de Relaciones Exteriores surcoreano Jo Hoon y el ministro de Asuntos Exteriores japonés Toshimitsu Motegi. En esta ocasión, los tres ministros intercambiaron opiniones de manera estrecha sobre respuestas a delitos transfronterizos, incluidos los "centros de fraude del sudeste asiático", confirmando la importancia de la cooperación internacional. El Departamento del Tesoro estadounidense también ha fortalecido constantemente la represión de delitos transfronterizos, incluyendo sanciones contra individuos relacionados con el Grupo Prince con base en Camboya.