Corea del Sur está a punto de realizar su primer viaje de prueba por la ruta ártica, pero el 'riesgo geopolítico' de las sanciones contra Rusia y el peligro de sanciones secundarias han surgido como el último obstáculo, lo que dificulta evaluar el éxito de la operación.
Esta ruta acortaría la distancia de transporte en 8 mil km (36%) en comparación con la ruta del Canal de Suez, y se espera que tenga un valor que aumenta rápidamente como ruta alternativa debido a la guerra en Oriente Medio, así como un papel clave en la diversificación de la cadena de suministro de energía. También es el primer paso en la activación de la ruta ártica, que es una tarea estatal del gobierno.
Sin embargo, el mayor obstáculo es el riesgo de sanciones contra Rusia y boicot secundario dentro de la zona económica exclusiva (ZEE) rusa. Se informa que actualmente se están realizando ajustes finales entre Occidente, incluidos Estados Unidos.
Inicialmente se esperaba que el riesgo geopolítico no fuera un gran obstáculo, pero los cambios recientes en la situación internacional no son halagüeños. Con un proyecto de ley de sanciones contra Rusia pendiente en el Congreso de EE.UU. como variable, la tensión aumenta aún más ante reportes de que el presidente Donald Trump ha cambiado de postura para apoyar el proyecto de ley siguiendo la línea del senador Lindsey Graham, un halcón en política contra Rusia. El incidente del 25 de julio, cuando un buque mercante iraní fue atacado en el Mar Caspio, señala una nueva fase de la guerra en Oriente Medio e intensifica las preocupaciones sobre el agravamiento de la confrontación entre EE.UU. y Rusia.