
En medio del entusiasmo de la Copa Mundial 2026 de América del Norte, una influyente surcoreana que había recibido simpatía por ser víctima de discriminación racial se convirtió en el centro de una controvertida "burla a Messi", enfrentándose a fuertes críticas.
La influyente 'Inonyáng' (nombre real Yoon Su-jin), con 6.65 millones de suscriptores en YouTube, publicó un video en sus redes sociales y canal de YouTube el 20 de este mes mostrándola pisando con los pies el uniforme de la superestrella de la selección argentina Lionel Messi. El video se propagó rápidamente entre los aficionados al fútbol, generando una fuerte reacción negativa.
El núcleo de la controversia radica en la contradicción evidente con los antecedentes pasados de Inonyáng. Fue víctima de discriminación racial por parte de un hombre mexicano mientras observaba esta Copa Mundial y incluso obtuvo una disculpa. Sin embargo, esta vez, ella misma creó y distribuyó contenido de odio dirigido hacia un jugador específico.
Los aficionados enfurecidos levantaron inmediatamente la voz. Surgieron críticas como "una persona que se opuso a la discriminación está reproduciendo otro odio", "¿te gustaría si alguien de otro país hiciera un video pisoteando el uniforme del jugador Son Heung-min?" La reacción de los aficionados de fútbol nacionales e internacionales fue aún más severa, dado que se trataba de una burla hacia Messi, quien tiene cientos de millones de aficionados en todo el mundo.
Eventualmente, cuando la controversia se salió de control, Inonyáng hizo privado el video y subió un video de aclaración. Dijo "hice el video siguiendo lo que pensé que era una tendencia" y "realmente me encanta Messi como jugador. Le pido disculpas a todos los que resultaron heridos".
Sin embargo, la mirada de los aficionados es fría. Surgen señalamientos de que es difícil verlo como un simple error, dado que produjo críticamente contenido de odio de otra forma a pesar de haber experimentado directamente discriminación racial. Este incidente, que surgió en el escenario mundial de la fiesta de la Copa Mundial, plantea una pregunta significativa sobre la responsabilidad social de los influyentes.
















